Wednesday, 26 September 2012
La Ciudad de Los Leones.
Qué poco encuentro de la antigua Temasek esta mañana; si acaso la cola del Merlion y nada más.
Camino sintiendo que comí la misma galleta que Alicia y me he metido a una maqueta recien construída; hasta que encuentro la maqueta cerca de la marina y veo que ahí no estoy.
Ésta es la ciudad del futuro o el futuro es presente ahora. Algo tenía el vino del capitán o el amor que me llegó del cyberespacio anoche me enloqueció.
Entiendo tanto como cuando comencé a leer a Joyce.
Subo al edificio más llamativo que está unido a otros dos por una terraza, alta muy alta. Un vértigo ha venido a visitarme, cierro los ojos pero los tengo que volver a abrir. Se trata de ver hacia abajo, actividad frecuente en los humanos acostumbrados a ver hacia arriba. Nunca lo entendí.
Me dejo tomar una estúpida foto que por supuesto no pienso comprar, pero la cara del chico que me la ofrecía tiene un algo que enamora. Le sonrío, hace click y desaparece.
"Yo que pensaba que no existía una ciudad perfecta" Digo mirando hacia los demás edificios, para que los demás piensen que soy normal.
"No hay basura y los árboles son de verdad". Eso ya es ganancia.
El jardín botánico es el más hermoso que mis ojos han visto. Las orquideas tienen nombre de personas. Saludo a una que se llama Felipe Calderón.
Compro unos aretes de jade para Xuxu y un dije para Yuka.
Necesito salir de aquí, cómo me gustaría haberme quedado en Vietnam.
Saco mi Ipad y escribo: Singapur es para una vez nada más...
María José Moreno
Tuesday, 25 September 2012
Respuesta para Celia
En Vietnam no escribí nada Celia. En Saigón no se puede escribir.
No hay palabras que digan lo que ves, lo que sientes cuando una mujercita te dice que eres linda y no lo crees porque toda la belleza está en su voz, en su sonrisa. Una niña te abanica para que le compres, otra te cruza la calle pasando su bracito por tu espalda para agradecerte que hayas querido llevarte algo de lo que vendía. Ellas se tapan la cara con una tela y usan guantes largos a pesar del calor para que el sol no les robe su belleza. Quieren ser blancas porque sus novios sueñan con japonesas de porcelana. Entonces le piden a Shiva que las ayude. No desean mucho más que eso. Si acaso una motocicleta para ir un poco más allá.
En Vietnam convergen todos los verdes y todos los aromas que no tienen nombre todavía y que hablan de perdón, de compasión.
El rencor nunca llegó a esta tierra. Ellos aceptan y no sufren. "Así tiene que ser" dicen en voz baja luego ríen y cierran los ojos un poquito.
Para seguir su ejemplo y ser feliz me colgué de la punta de una blusa larga de seda de una mujer que pasó y me fui jugando al subibaja con la primera brisa de la tarde. La lluvia vino después pero eso no me importaba.
María José Moreno
Monday, 24 September 2012
Puerto Fragante
Hong Kong de neblina blanca y llovizna helada.
Hong Kong y sus mercados de cosas fabulosas.
Hong Kong, sus rascacielos... luminosos.
Hong Kong y su centro financiero.
Hong Kong donde el jade no tiene que ser verde.
Hong Kong donde nadie mira al mar,
(pero sí la casa de Jackie Chan).
Hong Kong y sus letreros, donde las marcas compiten
bajo una lluvia lasser de colores.
Hong Kong , su moda y sus falsificaciones.
Hong Kong con sus aves prisioneras.
Hong Kong con su Victoria Peak y su gran Buda
Honk Kong, todo lo que no quisiera ser.
Ni en sueños.
Ni en sueños.

Monday, 10 September 2012
Lembar de Lombok
Sólo una ciudad en una de las diecisiete mil quinientas ocho islas;
en donde habitan doscientos treinta y siete millones de personas.
Y tuve la suerte de estar en ti, de ver tus rostros de aprehenderte...
Mujeres inventando telares, música haciendo hombres.
Vi brillar manos modelando perlas y más perlas.
Encontré un palacio de agua que dicen que fue algo que ya no es, ni su sombra.
Compré un kamus para entender a tu gente y reír con una sóla risa,
Un musulman me dijo hati hati y coqueteó conmigo;
le pregunté por qué y dijo: porque viajas sin marido y yo estoy solo.
Qué te puedo pedir cuando tengo tanto que darte... Lembar de Lombok en Indonesia.
Me llevo batik para que siempre me abraces y te dejo unas palabras que te acaricien.
María José Moreno
Saturday, 8 September 2012
Buaya darat, buaya darat
Hoy desperté otra vez en la Isla de Komodo,
estan por todos lados... al acecho.
Tengo herido el corazón y sé que podrían olerlo
y atacarme.
Si subo a un árbol treparían tras de mí,
si nado me alcanzarían en el mar
me devorarían...en segundos.
Hay dos caminos: Uno me lleva hacia la aldea
segura, sin ellos, sin tí;
el otro plagado de dragones
conduce hacia tu barco
a donde no he podido subir nunca
donde no sé si estás o ya te has ido.
Estoy paralizada, no sé qué hacer.
Hoy desperté en la Isla de Komodo,
otra vez.
Y no estás para abrazarme...
Hoy tampoco.
María José Moreno
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