Varosha está ardiendo, "la ciudad fantasma está encendida" leo.
Sigo pensando en mi viaje trasatlántico que nada tiene que ver con Chipre,
Rosario está triste y eso me distrae, me entristece.
La imagino con mi libro en las manos mirando desde su jardín la humareda
(no sé si la ve, si la respira o la imagina)
muchos recuerdos tristes vienen a ella. Todos se fueron de Verosha...
las tortugas marinas volvieron a desovar en sus playas,
las voces que viajan en el tiempo a veces las acompañan
entre tanto algunas lucesillas en los edificios abandonados
se comunican entre ellas extrañando el pasado.
¿Por qué se quema Famagusta?
Tal vez en un intento de recordarnos que en esa parte de Chipre...
"hubo una vez" hubo "en otros tiempos"
El árbol de la esquina que veo desde mi ventana no cabe en sí de belleza
no sabe que Rosario está triste, que no quisiera pero recuerda...
tampoco sabe que me iré con maletas a ver árboles mucho más viejos
creo que sólo le importa que en Miami es de tarde y llueve.
A mí sí me duele Verosha.








