Yo no regreso a Paris, así su luz sea plena
y su cielo el más azul que he visto
sus edificios gritan historias de amor
que ya nadie recuerda, que no viven, que ya no son.
París no pudo seducirme con sus velos gastados,
sus fantasmas y yo no somos compatibles.
París, fue una sonrisa leve que se difuminó
para convertirse en mueca de payaso triste…
Su torre tan choteada, tan fría y retratada.
su rio sucio, sus parques malolientes, sus plazas polvosas
sus habitantes tan huecos que les salen plantas por los ojos.
No me lleves a Paris, menos hoy que tengo tantas flores,
amores, olores y esperanzas prendidas en el vestido nuevo.
Déjame aquí recordando un abrazo que se ha quedado,
un beso que no ha terminado,
un te amo que se sigue dando... Aquí.
María José Moreno

