Tuesday, 14 August 2012

Cairns

El arcoiris recibió a mis ojos, la lluvia prometía también.
Aun no sabía del koala y la kookaburra.
Ya no me importaron los aromas, ni el mercado extraordinario.
Tampoco me detuve mucho tiempo a escuchar el didgeredoo del aborigen.
- el mío iba ya en mi equipaje -
Cairns es un lugar donde podría quedarme;
donde me sentí en casa,
donde la brisa...
donde no lloré.










Monday, 13 August 2012

La Gran Bahía



Apareció majestuosa aunque pequeña, cada segundo era más grande y más bella.
Cómo no llorar de emoción al acercarme.
Cómo no estar triste al despedir a los que no continuarían el viaje.
Cómo no sonreír al ver la sonrisa buena de Donnie bueno cargando un didgeredoo.
Cómo no correr en ese puerto hasta el Opera House y maravillarse de cerca.
Cómo no visitar el Taronga zoo y comer hot dogs en una banca.
Cómo no soñar en volver algún día y abrazar a un koala
o a un canguro. Cómo no  caminar por el Jardín Botanico
para sorprenderme con los murcielagos gigantes!
¿Mi corazón otra vez brincaría si  los fuegos artificiales
estallaran de repente atrás de mí y los viera en sus ojos...primero?

María José Moreno




Wednesday, 8 August 2012

Una lluvia así...


A veces entre sueños..un huracán que pasa puede llevarnos en brazos,
en arrullo perfecto allende el mar. Anoche.
La tormenta me depositó en Pago pago; bajo un gran flamboyan.
Entre las miles de gotas-cobija pude distinguir gente que me miraba.
Eran pasajeros de un autobús multicolor o viajeros que encontré por la vida.
No lo sé.
Recuerdo la sonrisa de Artha y los ojos de Nyumán. Ellos también bajo el árbol color de naranja.
Me sonreían y me señalaban el mar. Me invitaban a seguir. A no declinar.
Abrí los ojos, la lluvia y los personajes de Pago Sueño o de Sueño Pago habían desaparecido.
Por una ventana de Yayaan vi que el árbolito de Flor de Mayo volvió a florecer.
y ya no es mayo. Pero la lluvia a veces...
Habrá vuelto a dar flores el árbol de la isla, como en aquella tormenta cuando estallaba en color.
¿Y los personajes del autobus, ya no me miran?

María José Moreno