Sunday, 25 November 2012

Como un ocaso en Patong



Como en Patong en un ocaso convertido en reflejos.
Como encontrar una rana de madera que no croa sin ti.
Como el ruido del motor de un tuk-tuk que se aleja...

Como convertir el sueño del abrazo en el de una mirada furtiva.
Como ese paseo sobre elefantes, que nunca hicimos.
Como el pájaro amarillo que se estrella en la ventana cada día.

¡Como encontrar al fin! la tortuga de Yosida Kudo 
para descubrir que ha hecho un voto de silencio.


María José Moreno



 

 
 

Wednesday, 26 September 2012

La Ciudad de Los Leones.


Qué poco encuentro de la antigua Temasek esta mañana; si acaso la cola del Merlion y nada más.
Camino sintiendo que comí la misma galleta que Alicia y me he metido a una maqueta recien construída; hasta que encuentro la maqueta cerca de la marina y veo que ahí no estoy.
Ésta es la ciudad del futuro o el futuro es presente ahora. Algo tenía el vino del capitán o el amor que me llegó del cyberespacio anoche me enloqueció.
Entiendo tanto como cuando comencé a leer a Joyce.
Subo al edificio más llamativo que está unido a otros dos por una terraza, alta muy alta. Un vértigo ha venido a visitarme, cierro los ojos pero los tengo que volver a abrir. Se trata de ver hacia abajo, actividad frecuente en los humanos acostumbrados a ver hacia arriba. Nunca lo entendí.
Me dejo  tomar una estúpida foto que por supuesto no pienso comprar, pero la cara del chico que me la ofrecía tiene un algo que enamora. Le sonrío, hace click y desaparece.
"Yo que pensaba  que no existía una ciudad perfecta" Digo mirando hacia los demás edificios, para que los demás piensen que soy normal.
"No hay basura y los árboles son de verdad". Eso ya es ganancia.
El jardín botánico es el más hermoso que mis ojos han visto. Las orquideas tienen nombre de personas. Saludo a una que se llama Felipe Calderón.
Compro unos aretes de jade para Xuxu y un dije para Yuka.
Necesito salir de aquí, cómo me gustaría haberme quedado en Vietnam.
Saco mi Ipad y escribo: Singapur es para una vez nada más...


María José Moreno







Tuesday, 25 September 2012

Respuesta para Celia




En Vietnam no escribí nada Celia. En Saigón no se puede escribir.
No hay palabras que digan lo que ves, lo que sientes cuando una mujercita te dice que eres linda y no lo crees porque toda la belleza está en su voz, en su sonrisa. Una niña te abanica para que le compres, otra te cruza la calle pasando su bracito por tu espalda para agradecerte que hayas querido llevarte algo de lo que vendía. Ellas se tapan la cara con una tela y usan guantes largos a pesar del calor para que el sol no les robe su belleza. Quieren ser blancas porque sus novios sueñan con japonesas de porcelana. Entonces le piden a Shiva que las ayude. No desean mucho más que eso. Si acaso una motocicleta para ir un poco más allá.
En Vietnam convergen todos los verdes y todos los aromas que no tienen nombre todavía y que hablan de perdón, de compasión.
El rencor nunca llegó a esta tierra. Ellos aceptan y no sufren. "Así tiene que ser" dicen en voz baja luego ríen y cierran los ojos un poquito.
Para seguir su ejemplo y ser feliz me colgué de la punta de una blusa larga de seda de una mujer que pasó y me fui jugando al subibaja con la primera brisa de la tarde. La lluvia vino después pero eso no me importaba.


María José Moreno











Monday, 24 September 2012

Puerto Fragante

 Hong Kong de neblina blanca y llovizna helada.
 
Hong Kong y sus mercados de cosas fabulosas.
 
Hong Kong, sus rascacielos... luminosos.
 
Hong Kong y su centro financiero.
 
Hong Kong donde el jade no tiene que ser verde.
 
Hong Kong donde nadie mira al mar,
(pero sí la casa de Jackie Chan).
 
Hong Kong y sus letreros, donde las marcas compiten
bajo una lluvia lasser de colores.
 
Hong Kong , su moda y sus falsificaciones.
 
Hong Kong con sus aves prisioneras.
 
Hong Kong con su Victoria Peak y su gran Buda
 
Honk Kong, todo lo que no quisiera ser.

Ni en sueños.
 
 
 
 
 





 
 


Monday, 10 September 2012

Lembar de Lombok


Sólo una ciudad en una de las diecisiete mil quinientas ocho islas;
en donde habitan doscientos treinta y siete millones de personas.
Y tuve la suerte de estar en ti, de ver tus rostros de aprehenderte...
Mujeres inventando telares, música  haciendo hombres.
Vi brillar manos modelando perlas y más perlas.
Encontré un palacio de agua que dicen que fue algo que ya no es, ni su sombra.
Compré un kamus para entender a tu gente y reír con una sóla risa,
Un musulman me dijo  hati hati y coqueteó conmigo;
le pregunté por qué y dijo: porque viajas sin marido y yo estoy solo.

Qué te puedo pedir cuando tengo tanto que darte... Lembar de Lombok en Indonesia.
Me llevo batik para que siempre me abraces y te dejo unas palabras que te acaricien.


María José Moreno









Saturday, 8 September 2012

Buaya darat, buaya darat



Hoy desperté otra vez en la Isla de Komodo,
estan por todos lados... al acecho.
Tengo herido el corazón y sé que podrían olerlo
y atacarme.
Si subo a un árbol treparían tras de mí,
si nado me alcanzarían en el mar
me devorarían...en segundos.
Hay dos caminos: Uno me lleva hacia la aldea
segura, sin ellos, sin tí;
el otro plagado de dragones
conduce hacia tu barco
a donde no he podido subir nunca
donde no sé si estás o ya te has ido.
Estoy paralizada, no sé qué hacer.

Hoy desperté en la Isla de Komodo,
otra vez.
Y no estás para abrazarme...
Hoy tampoco.

María José Moreno





Tuesday, 14 August 2012

Cairns

El arcoiris recibió a mis ojos, la lluvia prometía también.
Aun no sabía del koala y la kookaburra.
Ya no me importaron los aromas, ni el mercado extraordinario.
Tampoco me detuve mucho tiempo a escuchar el didgeredoo del aborigen.
- el mío iba ya en mi equipaje -
Cairns es un lugar donde podría quedarme;
donde me sentí en casa,
donde la brisa...
donde no lloré.










Monday, 13 August 2012

La Gran Bahía



Apareció majestuosa aunque pequeña, cada segundo era más grande y más bella.
Cómo no llorar de emoción al acercarme.
Cómo no estar triste al despedir a los que no continuarían el viaje.
Cómo no sonreír al ver la sonrisa buena de Donnie bueno cargando un didgeredoo.
Cómo no correr en ese puerto hasta el Opera House y maravillarse de cerca.
Cómo no visitar el Taronga zoo y comer hot dogs en una banca.
Cómo no soñar en volver algún día y abrazar a un koala
o a un canguro. Cómo no  caminar por el Jardín Botanico
para sorprenderme con los murcielagos gigantes!
¿Mi corazón otra vez brincaría si  los fuegos artificiales
estallaran de repente atrás de mí y los viera en sus ojos...primero?

María José Moreno




Wednesday, 8 August 2012

Una lluvia así...


A veces entre sueños..un huracán que pasa puede llevarnos en brazos,
en arrullo perfecto allende el mar. Anoche.
La tormenta me depositó en Pago pago; bajo un gran flamboyan.
Entre las miles de gotas-cobija pude distinguir gente que me miraba.
Eran pasajeros de un autobús multicolor o viajeros que encontré por la vida.
No lo sé.
Recuerdo la sonrisa de Artha y los ojos de Nyumán. Ellos también bajo el árbol color de naranja.
Me sonreían y me señalaban el mar. Me invitaban a seguir. A no declinar.
Abrí los ojos, la lluvia y los personajes de Pago Sueño o de Sueño Pago habían desaparecido.
Por una ventana de Yayaan vi que el árbolito de Flor de Mayo volvió a florecer.
y ya no es mayo. Pero la lluvia a veces...
Habrá vuelto a dar flores el árbol de la isla, como en aquella tormenta cuando estallaba en color.
¿Y los personajes del autobus, ya no me miran?

María José Moreno