Thursday, 24 January 2013

Goa, La Ciudad Dorada

 
Voy a soñar que te conocí en Goa (la ciudad dorada)
cuando no quise entrar a ver las reliquias de San Francisco Javier
y tú salías del museo después de comprobar que no te pareces
al león de los mares...Afonso de Albuquerque.
Tu mirada se deslizaba por la  arquitectura del monasterio,
la mía se despedía de la Basílica del Buen Jesús...
Se encontraron en la copa de un enorme árbol y bajaron juntas,
rodando y riendo; al llegar a las raíces ya no querían separarse.
En la tuya encontré el mar y tú el manglar que buscabas en la mía.
Cuando preguntaste si conocía la albúfera, ya no pude más que sonreír.
Justo ahí había planeado construír una casa
para que habitaran parasiempres y nuncamases valientes
y felices como los atardeceres en las playas de Panaji.
 
 







Saturday, 12 January 2013

Muy cerca de Mangalore

 
 
 
 
 
 
Fue ante la estatua de Gomateshwara donde recuperé la sonrisa.
No requerí de infusiones de azafrán para curar mi  melancolía.
El desapego me ha enseñado a ser feliz con tan sólo mirar el cielo,
en una noche de estrellas... en Maroma por ejemplo.
Hoy volvería a subir los 614 escalones para ver al Santo Yamas
y tratar de entender el jainismo como lo intenté aquel día.
Recordar la tierra roja de Shravanbelagola, aquel bosque de bambú
y el baile inocente del niño que me enseñó que la pobreza reside
en el alma de la gente ambiciosa, no en la ropa ni en la casa.
 
Hoy tampoco quiero azafrán ... pero sí volver a Karnataka.
 
 
 
 
 




Friday, 4 January 2013

El País del León Dorado


 

El cocinero indonesio y yo, vimos nacer el sol en Colombo.

Desde entonces no he visto un amanecer más bello.

Seguramente él sí, porque sigue girando alrededor del mundo.

Tal vez ha vuelto a Ceilán

Los coleccionistas de amaneceres no se conforman jamás.

Los que giramos por el mundo… sí nos detenemos a veces;

es entonces cuando sonreímos.

Por ejemplo si alguien dice Sri Lanka

Y recordamos elefantes, monjes, budas…

o a un cocinero indonesio  señalando el sol y diciendo:

¨matahari¨

Pero si un día estando en la selva
se me aparece un león dorado...

 sonreiré más.