Thursday, 28 February 2013

La Ciudad de los dioses

 
 
Está nublado el día en Atenas.
La llanura en la Península Ática me habla de ti.
Yo busco a Sócrates, a Platón a Esquilo.
 Eres tú quién sonríe en cada esquina;
eres tú quien se atraviesa en mis fotos, sonriendo.
"Lo que un día fue no será"  cantó José José
mucho después de que Heráclito mirando el río lo dijera.
Todo cambia, las nubes se irán y tal vez tú con ellas;
podrían desvaneserse de mi vida tus ojos de Mar Egeo.
Parménides dirá lo contrario.
Quiero oirlo.
 
Ahora que tus palabras me llenan el alma
y las piedras de Atenas les hacen coros,
el teatro de Dionisio puede ser el escenario
donde te cuente los sueños que quiero vivir contigo.
Por ejemplo el de la casa torre, el del manglar florido
o el del vuelo nocturno para ver el Partenon brillante de luna.
Eres la irrealidad más real que en mi vida he tenido.
Ven, te diré todo aquí en el teatro del dios del delirio.
No te vayas. Espera.
Después iremos a Plaka y comeremos en Elpis.
Bueno, siempre que quieras.
 
 
 
María José Moreno
 
 
 
 
 
 





Friday, 22 February 2013

Porto Leone

 
 
 
 
Llegamos a Piraeus, tuve que imaginar al león que no nos dió la bienvenida.
Sé que me espera en Venecia, algún día me reuniré con él.
Cobraremos vida y recorreremos todas las selvas, correremos por las sabanas,
beberemos agua en las cascadas más escondidas, nos tenderemos al sol.
 Morosini nunca debió llevarlo tan lejos, pero así son las guerras;
a veces perdiendo se gana, igual que en el amor.
Camino por el puerto imaginando lluvias que no hemos compartido
y en todos los soles que tal vez vendrán.
Pronto nos encontraremos, no importa si en Italia.
Y que sea para siempre jamás.
 
 
 
María José Moreno
 
 
 
 




Thursday, 21 February 2013

Sharm el- Sheikh

 
 
Yo no llegué al Sinaí buscando un acuerdo de paz.
Tampoco buscaba un esposo con muchos camellos.
No quería bucear en el Mar Rojo porque las medusas me hacen cosquillas.
Tampoco planeaba ver el amanecer desde el Monte Moises.
Sólo quería estar cerca de la tierra amarilla que me hacía guiños desde lejos.
Sharm El Sheikh con sus italianos vestidos de árabes,
con sus africanos de piel brillante y palabras suaves,
con la brisa y ese azul que no es Maroma...
La peninsula es de esos lugares donde quisieras enamorarte, permanecer;
poner una tienda de camisetas y olvidar de donde vienes
y quién fuiste... Sí, como aquella vez.
 
 
María José Moreno
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 





Tuesday, 19 February 2013

En Uaset, la ciudad de las mil puertas

 
Aquella tarde-barca en El Nilo hablamos sin vernos a los ojos.
Los dos mirábamos el horizonte no queriendo olvidarlo jamás.
Veíamos las dos orillas buscando algo que no sabíamos qué era.
Retraté una barca gemela imaginando que era un espejo,
pero no estábamos nosotros ahí sino flotando en el paisaje.
La tarde transcurría, escuchabamos música que el viento empujaba.
Al llegar al muelle por fin nos encontramos
en los ojos de un niño que nos miraba a los dos, no sonreía.
Al bajarme me dió un ramita y dijo cosas que no entendí.
Luego me la pidió de nuevo, al parecer ya no la merecía.
En cambio él... inocente y triste merece más que ser el recuerdo
de una viajera despreocupada y feliz una tarde en El Nilo.
 
María José Moreno
 
 
 












Monday, 18 February 2013

Ipet Sut, El lugar más venerado.

 
Tuve ganas de abrazarte en Karnak,
 de caminar contigo el Camino de Dios
entre las esfinges de Amón.
Quise estrecharte fuerte junto a la estatua de Pinedyem I
 sí, a pesar del calor y de tu mirada triste.
Los vendedores nos jalarían la ropa
para llamar nuestra atención.
Seguro tú  estarías callado.
Te pondría un te quiero en el oído izquierdo
y como en febrero
nos faltaría otra vez el beso.
Pero hoy nos falta también sentir el antiguo Tebas
¡Lo podemos imaginar! O podemos cambiar el juego...
 
 
 
María José Moreno
 
 
 
 
 
 




Saturday, 2 February 2013

Elephanta

 
 
 
Shiva enséñame a bailar
quiero destruír a la melancolía
como tú destruíste al malvado enano..
 
Hombre de ojos amarillos
enséñame de nuevo las cinco actividades
de la trinidad.
 
Quiero mirar otra vez a los monos de Elephanta,
volver a cruzar entre neblina blanca
a la Isla encantada...y ahí... volver a soñar.
 
 
 
 
 
 
 
 
 









 
 

Friday, 1 February 2013

Maharshtra y yo


Nunca imaginé estar en Maharashtra con un abanico de plumas de Pavorreal en la mano,
caminar entre miles de personas... que muchas de ellas me aborden y me hagan feliz con su manera de pronunciar "Madame" y  con su sonrisa.
Que mucha gente me intente vender cosas que no necesito y aun así.. con todo y mi agorafobia
ser inmensamente feliz. Estar entre autos, tuktuks y carretas en medio de un caos vial,
con un ruido desquiciante y aun así sentir tanta paz.
Nunca imaginé entrar al Hotel Taj Mahal para respirar al fin un aroma a limpio y comprarme un sari rojo.
Nunca imaginé que la India fuera tan terriblemente fascinante.
Pero lo que más me mueve es pensar que nunca antes quise ir a Mumbai y que ahora
sólo piense en volver,  quedé enamorada de todos esos ojos negros y esas risas contagiosas.
Los indios son adorables...ese saber amar y perdonar...son reales.
La India es una maravilla no son vacas, budas y elefantes. Son niños, baile, color y compasión. Nunca imaginé que sería así... pero así es.
Ir a Bombay fue como asistir a una cita arreglada con un tipo al que no me latía conocer, regresar a casa y descubrirme caminando entre estrellas con girones de nebulosa pegados al vestido.