Tuesday, 25 September 2012
Respuesta para Celia
En Vietnam no escribí nada Celia. En Saigón no se puede escribir.
No hay palabras que digan lo que ves, lo que sientes cuando una mujercita te dice que eres linda y no lo crees porque toda la belleza está en su voz, en su sonrisa. Una niña te abanica para que le compres, otra te cruza la calle pasando su bracito por tu espalda para agradecerte que hayas querido llevarte algo de lo que vendía. Ellas se tapan la cara con una tela y usan guantes largos a pesar del calor para que el sol no les robe su belleza. Quieren ser blancas porque sus novios sueñan con japonesas de porcelana. Entonces le piden a Shiva que las ayude. No desean mucho más que eso. Si acaso una motocicleta para ir un poco más allá.
En Vietnam convergen todos los verdes y todos los aromas que no tienen nombre todavía y que hablan de perdón, de compasión.
El rencor nunca llegó a esta tierra. Ellos aceptan y no sufren. "Así tiene que ser" dicen en voz baja luego ríen y cierran los ojos un poquito.
Para seguir su ejemplo y ser feliz me colgué de la punta de una blusa larga de seda de una mujer que pasó y me fui jugando al subibaja con la primera brisa de la tarde. La lluvia vino después pero eso no me importaba.
María José Moreno
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Y por qué le piden a Shiva? No sabía que había muchos vietnamitas hindus
ReplyDeleteJorge Luis.
Por supuesto que hay y también en Indonesia!
ReplyDeleteMe colgué de esta frase desde la primera vez que la leí y te seguí jugando al subibaja con la punta de la blusa laaaaarga...
ReplyDeleteNo te sueltes que viene lo màs divertido, mientras la lluvia se acercandooooo...
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