El cocinero indonesio y yo,
vimos nacer el sol en Colombo.
Desde entonces no he visto un
amanecer más bello.
Seguramente él sí, porque
sigue girando alrededor del mundo.
Tal vez ha vuelto a Ceilán
Tal vez ha vuelto a Ceilán
Los coleccionistas de
amaneceres no se conforman jamás.
Los que giramos por el mundo…
sí nos detenemos a veces;
es entonces cuando sonreímos.
Por ejemplo si alguien dice
Sri Lanka
Y recordamos elefantes, monjes,
budas…
o a un cocinero indonesio señalando el sol y diciendo:
¨matahari¨
Pero si un día estando en la selva
se me aparece un león dorado...
sonreiré más.

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