Tuesday, 19 February 2013

En Uaset, la ciudad de las mil puertas

 
Aquella tarde-barca en El Nilo hablamos sin vernos a los ojos.
Los dos mirábamos el horizonte no queriendo olvidarlo jamás.
Veíamos las dos orillas buscando algo que no sabíamos qué era.
Retraté una barca gemela imaginando que era un espejo,
pero no estábamos nosotros ahí sino flotando en el paisaje.
La tarde transcurría, escuchabamos música que el viento empujaba.
Al llegar al muelle por fin nos encontramos
en los ojos de un niño que nos miraba a los dos, no sonreía.
Al bajarme me dió un ramita y dijo cosas que no entendí.
Luego me la pidió de nuevo, al parecer ya no la merecía.
En cambio él... inocente y triste merece más que ser el recuerdo
de una viajera despreocupada y feliz una tarde en El Nilo.
 
María José Moreno
 
 
 












Monday, 18 February 2013

Ipet Sut, El lugar más venerado.

 
Tuve ganas de abrazarte en Karnak,
 de caminar contigo el Camino de Dios
entre las esfinges de Amón.
Quise estrecharte fuerte junto a la estatua de Pinedyem I
 sí, a pesar del calor y de tu mirada triste.
Los vendedores nos jalarían la ropa
para llamar nuestra atención.
Seguro tú  estarías callado.
Te pondría un te quiero en el oído izquierdo
y como en febrero
nos faltaría otra vez el beso.
Pero hoy nos falta también sentir el antiguo Tebas
¡Lo podemos imaginar! O podemos cambiar el juego...
 
 
 
María José Moreno
 
 
 
 
 
 




Saturday, 2 February 2013

Elephanta

 
 
 
Shiva enséñame a bailar
quiero destruír a la melancolía
como tú destruíste al malvado enano..
 
Hombre de ojos amarillos
enséñame de nuevo las cinco actividades
de la trinidad.
 
Quiero mirar otra vez a los monos de Elephanta,
volver a cruzar entre neblina blanca
a la Isla encantada...y ahí... volver a soñar.
 
 
 
 
 
 
 
 
 









 
 

Friday, 1 February 2013

Maharshtra y yo


Nunca imaginé estar en Maharashtra con un abanico de plumas de Pavorreal en la mano,
caminar entre miles de personas... que muchas de ellas me aborden y me hagan feliz con su manera de pronunciar "Madame" y  con su sonrisa.
Que mucha gente me intente vender cosas que no necesito y aun así.. con todo y mi agorafobia
ser inmensamente feliz. Estar entre autos, tuktuks y carretas en medio de un caos vial,
con un ruido desquiciante y aun así sentir tanta paz.
Nunca imaginé entrar al Hotel Taj Mahal para respirar al fin un aroma a limpio y comprarme un sari rojo.
Nunca imaginé que la India fuera tan terriblemente fascinante.
Pero lo que más me mueve es pensar que nunca antes quise ir a Mumbai y que ahora
sólo piense en volver,  quedé enamorada de todos esos ojos negros y esas risas contagiosas.
Los indios son adorables...ese saber amar y perdonar...son reales.
La India es una maravilla no son vacas, budas y elefantes. Son niños, baile, color y compasión. Nunca imaginé que sería así... pero así es.
Ir a Bombay fue como asistir a una cita arreglada con un tipo al que no me latía conocer, regresar a casa y descubrirme caminando entre estrellas con girones de nebulosa pegados al vestido. 

 

 




 








Thursday, 24 January 2013

Goa, La Ciudad Dorada

 
Voy a soñar que te conocí en Goa (la ciudad dorada)
cuando no quise entrar a ver las reliquias de San Francisco Javier
y tú salías del museo después de comprobar que no te pareces
al león de los mares...Afonso de Albuquerque.
Tu mirada se deslizaba por la  arquitectura del monasterio,
la mía se despedía de la Basílica del Buen Jesús...
Se encontraron en la copa de un enorme árbol y bajaron juntas,
rodando y riendo; al llegar a las raíces ya no querían separarse.
En la tuya encontré el mar y tú el manglar que buscabas en la mía.
Cuando preguntaste si conocía la albúfera, ya no pude más que sonreír.
Justo ahí había planeado construír una casa
para que habitaran parasiempres y nuncamases valientes
y felices como los atardeceres en las playas de Panaji.
 
 







Saturday, 12 January 2013

Muy cerca de Mangalore

 
 
 
 
 
 
Fue ante la estatua de Gomateshwara donde recuperé la sonrisa.
No requerí de infusiones de azafrán para curar mi  melancolía.
El desapego me ha enseñado a ser feliz con tan sólo mirar el cielo,
en una noche de estrellas... en Maroma por ejemplo.
Hoy volvería a subir los 614 escalones para ver al Santo Yamas
y tratar de entender el jainismo como lo intenté aquel día.
Recordar la tierra roja de Shravanbelagola, aquel bosque de bambú
y el baile inocente del niño que me enseñó que la pobreza reside
en el alma de la gente ambiciosa, no en la ropa ni en la casa.
 
Hoy tampoco quiero azafrán ... pero sí volver a Karnataka.
 
 
 
 
 




Friday, 4 January 2013

El País del León Dorado


 

El cocinero indonesio y yo, vimos nacer el sol en Colombo.

Desde entonces no he visto un amanecer más bello.

Seguramente él sí, porque sigue girando alrededor del mundo.

Tal vez ha vuelto a Ceilán

Los coleccionistas de amaneceres no se conforman jamás.

Los que giramos por el mundo… sí nos detenemos a veces;

es entonces cuando sonreímos.

Por ejemplo si alguien dice Sri Lanka

Y recordamos elefantes, monjes, budas…

o a un cocinero indonesio  señalando el sol y diciendo:

¨matahari¨

Pero si un día estando en la selva
se me aparece un león dorado...

 sonreiré más.